martes, 29 de septiembre de 2020

Evaluación: sumar sinergia al vínculo Empresa - Universidad.


Los que me conocen saben que soy muy ansiosa, siempre apurada. Cuando inicié el camino de capacitaciones de Educación a Distancia, allá en el comienzo del 2020, yo quería hacer el curso de evaluación en ambientes digitales. Por supuesto no reparaba en el hecho de no conocer el verdadero significado de un ambiente digital educativo.

Hoy, promediando el último curso de la saga, puedo decir que el camino era necesario para poder comprender el verdadero significado de la evaluación.

Este módulo en particular ha permitido, como ningún otro, la unión de mis dos perfiles profesionales, la gestión del recurso humano y la docencia, generando una interesante sinergia que, espero, enriquezca el desempeño profesional en los dos ámbitos.

¿Qué puede enseñar la empresa a la universidad? 

¿Qué puede enseñar la universidad a la empresa?


En el ejercicio profesional gestional, la evaluación del desempeño de las personas que conforman la organización es una práctica habitual, no siempre llevada a cabo de manera adecuada. 




Muchas veces la evaluación del desempeño en el ámbito de las empresas, se transforma en un "trámite" necesario para alimentar el sistema de información que procesará los sueldos y, con ellos, los premios por productividad. En general, en las empresas, no se observa la implementación de instancias de comunicación con los subordinados para dar retroalimentación de la evaluación realizada. Mucho menos generalizada es la evaluación de 360°, es decir, aquella que combina la evaluación descendente, autoevaluación, coevaluación y, eventualmente, la evaluación de agentes externos.


En general los instrumentos de evaluación de desempeño que aplican las empresas se configuran como planillas con la identificación de los ítems a evaluar y la escala numérica para aplicar la calificación correspondiente.

Escala numérica que suele ser impar, propiciando el error de tendencia central en aquellos evaluadores que no están comprometidos con el proceso evaluativo. Esto último también implica una ausencia sistemática de instancias de sensibilización de los evaluadores para que se comprometan con el proceso evaluativo.  

En muchos casos se lleva adelante la evaluación del desempeño sin tener explicitados los perfiles de puesto ni los estándares de desempeño esperados.

Por supuesto, hay organizaciones en las que el proceso de evaluación del desempeño trasciende el trámite y se transforma en una oportunidad de mejora, detectando necesidades de capacitación para los subordinados que enriquezcan el trabajo cotidiano y faciliten el logro de los objetivos tanto individuales como organizacionales.

Haciendo la analogía, sería como evaluar a nuestros estudiantes sin contar con las competencias que se pretenden desarrollar, los resultados del aprendizaje esperados,  sin identificar las evidencias de aprendizaje que faciliten el proceso, ni la escala de calificación adoptada por la institución educativa, sin el compromiso del profesor y del estudiante en el proceso, sin planificar una instancia de retroalimentación adecuada que fortalezca y redireccione el proceso de aprendizaje de nuestros estudiantes.

Así en la escuela como en la empresa...

El aprendizaje más valioso que me dejó este módulo: ¿Qué evalúo? es la importancia de establecer estándares de desempeño objetivos que se traduzcan en rúbricas de evaluación, listas de cotejo o guías de evaluación, claramente diseñadas y oportunamente comunicadas de manera tal que la retroalimentación sea una instancia planificada para redireccionar y ajustar el proceso de aprendizaje, de manera tal que el estudiantes tenga mayores probabilidades de alcanzar las competencias requeridas.

Entender la evaluación como parte del proceso de aprendizaje, valorando el error como una oportunidad para aprender. 




 

 

lunes, 21 de septiembre de 2020

Evaluación: ¡No quiero justicia!

 




Lo reafirmo: no quiero ser justa, no pretendo considerar a todos por igual. No voy a garantizar a mis estudiantes un trato justo, una evaluación realizada con justicia.






Propongo la equidad, ser sensibles a la diversidad, dar la posibilidad de distintas opciones para una solución, invitar a la construcción del aprendizaje significativo desde el contexto particular de cada uno de nuestros estudiantes. Difícil, pero posible.



La urgencia apremia, la demanda de nuestros estudiantes se hace oír en cada una de las horas de consultas previas a los exámenes finales (Profe: ¿cómo va a ser el examen?), en los encuentros sincrónicos previos al recuperatorio (Profe: ¿nos va a tomar lo mismo que en el examen anterior?), en el sonido de "loros" que escuchamos en los pasillos cuando nos dirigimos al aula para evaluar y que tan claramente muestra el documental "Las Facultades" de Eloísa Solaas. Es hora de transformar el paradigma, es momento para que los estudiantes vivan la evaluación como una instancia más para enriquecer y fortalecer el proceso de aprendizaje.    

Transitar por el módulo 2 del EVAD me ha dejado un conjunto de herramientas valiosas: 
- profundizar en las concepciones sobre la evaluación, 
- construir consignas auténticas, 
- diseñar instrumentos de evaluación alineados con la concepción que sostenemos acerca del proceso de aprendizaje, 
pero fundamentalmente aquellas para explicitar una retroalimentación oportuna, focalizada y clara para los estudiantes, una retroalimentación que configure la posibilidad de recomenzar, ajustar, revisar, aprender, hallar áreas de oportunidad. ¿Cuántas veces escuché que la vida no da segundas oportunidades? nosotros, como docentes, tenemos la posibilidad de cambiar esa creencia en nuestros estudiantes.

Retroalimentación...
Retroalimentación formativa...
Poco más de 4 minutos escuchando a Rebeca Anijovich siempre es clarificante...




Construyamos estructura de cátedra y trabajemos con grupos acotados de estudiantes si pretendemos que sea oportuna
                                                                                            Expresión de deseo... 


Y esta idea me ha desvelado los últimos días. ¿Cómo hacer para compatibilizar la escasez de tiempo que siempre nos acecha con la implementación de prácticas tales como la retroalimentación formativa en el just in time? Sin dudas que el modelo SER y los escalones de Wilson son herramientas que nos ayudan a prediseñar un formato de retroalimentación que nos ahorra tiempo al momento del feed back con el estudiante. Pero, aún así ¡el tiempo sigue siendo tirano! Te propongo recordar los escalones de una forma amena y en 2 minutos...




Por otro lado valorizo la herramienta de retroalimentación para fortalecer la personalización en el proceso de enseñanza - aprendizaje, el hecho que el estudiante reciba una respuesta oportuna y pensada únicamente para él, sin dudas es un elemento motivador de gran importancia. Fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso para seguir avanzando en el proceso de co-construcción del aprendizaje. Y me animo a decirlo desde mi propia experiencia de profesor - estudiante en esta serie de cursos, cada vez que recibía y leía la retroalimentación de mi tutor.


Y como ya es costumbre... voy a volver sobre mis pasos...
Año 1.993 inicio mi actividad como docente de nivel medio en el Instituto María Auxiliadora de Luján de Cuyo, guiada por quien fuera la Directora del colegio y, alguna vez, profesora de Biología en mi 3er año del secundario. Gracias Norma por todo lo que me enseñaste, no solo de Biología sino también por mostrarme este universo, gracias por definir mi camino como profesora. Fuiste la persona que me marcó a fuego para hacer crecer en mí la vocación docente.  

Todavía recuerdo el modelo de formación salesiana que sugería la devolución a los estudiantes desde lo positivo, desde lo bueno, desde lo logrado para facilitar, luego, con una comunicación cercana, afectuosa y empática, las sugerencias de mejora, el aprendizaje desde los errores para seguir adelante. ¡Casi 30 años atrás y Norma me enseñaba el germen del modelo SER!


Hoy el covid-19 nos ha quitado la posibilidad del encuentro directo con nuestros estudiantes, hoy estamos privados de asistir a las aulas, dar una palmada en el hombro de aquel estudiante que observamos cansado, hacer una broma oportuna para motivar, romper el hielo o aflojar tensiones. Hoy no tenemos la posibilidad de mirar directo a los ojos de nuestros estudiantes ni escuchar ese tono de voz que eventualmente nos transmite euforia, cansancio, motivación o desgano. 

Hoy, más que nunca, pensar en una retroalimentación asertiva, formativa, con estándares explicitados y compartidos, oportuna, útil para descubrir áreas de oportunidad, clara y focalizada en los aspectos más relevantes del proceso de aprendizaje, personalizada para impactar tanto en lo cognitivo como en lo emocional de cada uno de nuestros estudiantes. 

Hoy, más que nunca, es una acción que no podemos obviar. Se lo debemos a todos y cada uno de los estudiantes que cada día hacen un infinito esfuerzo para sobreponerse a la adversidad no solo sanitaria, sino también económica, familiar, social y personal en esta realidad que nos atraviesa a todos.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Evaluación. Mi "Ada" madrina...


 ...transformó los repollitos de Bruselas en la combinación exacta de varietales para lograr el maridaje perfecto.


Si hablamos de evaluación no puedo dejar de mencionar una experiencia que me marcó a fuego en el inicio de mi carrera docente. Año 1.995, iniciando mi experiencia laboral en el nivel técnico superior, me convocan para participar de una capacitación sobre evaluación dictada por un "Ada".

Fue un encuentro mágico... aún recuerdo cuando Ada nos pidió que pensáramos en la evaluación como una comida o bebida, todavía con mi experiencia como alumna a flor de piel no dudé en responder a la consigna con los desagradables "repollitos de Bruselas" pensando en la evaluación como un bocado amargo, que con el aroma durante los días previos te castiga el estómago y te nubla la cabeza.
 
Tuve la fortuna de transitar un largo camino de aprendizaje al lado de mi querida Ada y hoy, donde quiera que estés, te vuelvo a agradecer por la alquimia de transformar los repollitos de Bruselas en el maridaje perfecto para complementar el proceso de aprendizaje. 

"Sigo aprendiendo Ada, seguís siendo una fuente de inspiración, ojalá algún día logre maridar tal como vos lo hacías, ojalá..."



Si bien estamos iniciando el 5to curso de TIC en educación, no puedo dejar de sentir cierto grado de satisfacción "adelantada" porque la resolución de esta primera actividad significó la recuperación de muchos aprendizajes principalmente adquiridos en el 2do curso. Ha sido un año muy intenso, en muchos sentidos, pero también un largo y productivo camino de capacitación transitado y la recuperación de conocimientos previos supone una valoración del esfuerzo realizado.

¿De qué hablamos cuando hablamos de evaluación?


Según Lipsman (2009) "la evaluación es el aspecto más vulnerable del trabajo de los profesores" y al mismo tiempo es una parte fundamental del proceso de enseñanza y aprendizaje en su función diagnóstica, formativa y sumativa. Es un hecho que los profesores tenemos que luchar para no caer en la tentación de concebirla solo como un elemento final del proceso de enseñanza - aprendizaje con la aplicación de instrumentos propios de la función sumativa, es decir, el tradicional examen escrito.

En este punto me parece oportuno compartir una imagen que arroja luz sobre este tema tan delicado y sensible:



Escuchar a Rebeca Anijovich siempre es revelador. En el video "El valor formativo de la retroalimentación" plantea 10 sugerencias prácticas para la evaluación pero desde una perspectiva transversalizada entre la evaluación del desempeño docente y la evaluación de los estudiantes. Para quienes nos desempeñamos como docentes y personal de gestión, es un aporte invalorable.

Hablamos de evaluación formativa, retroalimentación, clima, expectativas de logro, oportunidad, pregunta, acciones correctivas, focalización, valoración, protocolos... 




Mi propuesta


En este contexto me armé de coraje creativo y comencé a diseñar mi primera experiencia de portafolio digital de evidencias, compartido a través de google drive como una estrategia también de recuperación de competencias adquiridas en espacios curriculares ya acreditados por el estudiante (Informática).

Iniciar el diseño del instrumento de evaluación a partir de las competencias a desarrollar y los resultados de aprendizaje propuestos implica, sin lugar a dudas, un cambio de paradigma que empezamos a asumir en el diseño de ambientes digitales educativos.

Comparto con ustedes un video muy corto que permite comprender con claridad qué es un portafolio de evidencias, video que me ayudó a plantear mi propuesta.





¡Gestión del Capital Humano, allá vamos! el 05 de octubre hacemos el check in y comenzamos a construir nuestro portafolio de evidencias